Ahora sí, le he estado dando vueltas a este post por días, quería desahogarme pero no empezar un blog por tristeza, así que intenté darle un look decente y hasta cierto punto alegre.. pero no lo logro, simplemente no logro quitarme esta cara de tristeza que hace unas semanas cargo conmigo.
Definitivamente recordaré el 2010, a escasos días de haber empezado falleció una tía de cariño que apreciaba mucho, me pegó pero no tanto, también tuve que acompañar a 2 amigas a velorios de alguno de sus padres, es duro ver esas cosas, pero definitivamente algo que marcó este año para mí fue el 29 de agosto, sé que no es lo más difícil que me tocará vivir, digo, habrá gente más cercana que se irá, pero por lo pronto, simplemente duele.
8:30am suena mi teléfono sólo para escuchar la noticia que un par de horas antes un gran amigo, al que quise mucho pero nunca se lo dije por última vez y jamás tendré la oportunidad, decide quitarse la vida. Apenas una semana atrás lo vi y no estuve con él, terrible arrepentimiento. Entiendo que todo mundo tiene pedos, algunos no los saben llevar como otros, pero no puedo dejar de enojarme al pensar que tenía tanta gente que lo pudo haber escuchado, que le hubiese correspondido un te quiero si él hubiera querido, pero ¿cómo alguien simplemente decide rendirse y dejar todo atrás? realmente es una estupidez y un acto muy egoísta.
Sé que no es saludable cargar la culpa, más que culpa el hubiera... lo hubiera abrazado más fuerte, le hubiera dicho que lo quiero, hubiera estado un rato más con él, tengo que admitir que es una de las cosas más difíciles que he pasado y no se las deseo a nadie, mi amigo, que recuerdo que te conocí hace apenas 6 años, compartíamos tanto en ese entonces, locuras, noches enteras, risas, llanto..
Ahora se supone que regrese a la playa y pretenda que todo está bien, simplemente no siento que lo vaya a estar, ¿se supone que debo ver a los demás y hablar bien de ti? no sé qué hacer, espero el tiempo tenga una respuesta como lo tiene para todo, mientras tanto..
Te recordaré aquella noche, sentados por horas en una barda al final del terreno charlando de nuestros desamores y diciéndonos lo tontos que somos y como todo iba a estar bien. Ese recuerdo quiero tener de ti, pero pensarte y que ahora seré nada más yo en esa barda, es doloroso.
Te quiero hermano, demasiado, espero hayas encontrado la paz que tanto querías.

No hay comentarios:
Publicar un comentario